Ay como pasan de cosas en este mundo.
Hace quince días escuché en la radio una propuesta muy singular. Promover a Alvaro Uribe como Premio Nobel de la paz. No hice otra cosa más que reír hasta que no pude. Pero de igual manera no estaba seguro de las razones por las cuales me oponía a dicha propuesta.
Pero este Presidente siempre responde a mis interrogantes, se demoró pero me respondió. En uno de esos concejos comunales que preside. Dijo unas palabras dignas de un asesino, no de ningún Nobel de la paz. - mátenlos, y digan que es por mi cuenta-. Hasta donde hemos llegado por Dios.
Dios nos libre de tener a eso rufianes recibiendo un premio Nobel de la paz. Porque después quién sabe y le hacen un homenaje a Hitler por su valiente defensa de los blancos.
sábado, 23 de agosto de 2008
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